De nuestro oído debemos cuidar tanto el componente anatómico como el sensorial.

• No introducir ningún objeto en

el interior del oído para la lim-

pieza del cerumen, bastonci-

llos, alambres, palillos…

• Evitar que durante la ducha

entre agua dentro del oído, y

en especial si se padece alguna

enfermedad del mismo.

• Limpiar y secar las orejas y el

comienzo del conducto auditi-

vo externo con la toalla.

• No aplicar medicamentos en gotas sin la supervisión del médico.

• No escuchar música a volumen elevado, en especial con auriculares.

• Emplear los equipos de protección individual siempre que estén indica-

dos por la exposición a ruido dentro del mundo laboral.