Hacer amigos siendo adultos es muy diferente a cuando éramos solo unos niños. Ya no basta con llegar con una pelota y comenzar a patear juntos al alcanzar cierto nivel de madurez. Nuestras exigencias para formar nuevas amistades suelen ser mayores incluso con las amistades que ya tenemos. Si descubrimos ciertos comportamientos que son perjudiciales para nosotros nos distancia haremos de esa persona. Así que si tú eres de los que no tiene amigos y no sabe por qué. La respuesta podría estar en uno de los siguientes puntos.
Número 1 te quejas mucho si eres muy negativo y constantemente te la pasas quejándote de tu trabajo tu falta de dinero o lo injusta que es la vida nadie querrá pasar mucho tiempo contigo. Quizás al principio se muestren comprensivos e intenten ayudarte pero tarde o temprano se darán cuenta lo desgastante que es convivir con alguien así. Por supuesto que la vida es difícil y todos pasamos por malos momentos pero no es nada sano estar siempre enfocados en lo negativo. Desarrolla una actitud más alegre y verás cómo contagias tus buenas vibras.
Número 2 eres muy egoísta al pedir favores es algo muy común entre amigos. De hecho puede beneficiar la amistad porque refuerza la confianza que hay entre ambos. El detalle es que hay casos en que solo es una la persona que parece beneficiarse de ello piden muchos favores pero inventa cualquier pretexto cuando necesitan de él o ella. Y qué pasa después. La otra persona ve lo injusta que es la situación y toma medidas al respecto. Si de verdad te importan tus amigos demuestra que eres recíproco y que no los buscas solo cuando necesitas de ellos.
Número 3 amas el drama. Te gusta ser el centro de atención y buscas cualquier oportunidad para hacerte la víctima. No importa si es un comentario inofensivo un chiste o una crítica constructiva. De igual forma lo interpretas como un ataque hacia ti y se hace una tormenta en un vaso con agua cuando se te presenta un problema. No toma iniciativa para resolverlo al contrario buscas obstáculos que te impiden superarlo. Deja de culpar a los demás de tus propios problemas porque no te llevará a ningún lado. Toma el control de tu vida y hace cargo de ella.
Número 4 Te pone celoso. Hay amistades que valoramos mucho y tememos perder pero es ahí cuando hay que ser muy cuidadosos para no desarrollar comportamientos posesivos. Si tu mejor amigo o amiga inició una relación amorosa no debes sentirte amenazado incluso si pasa mucho tiempo con otras personas. Lo peor que puedes hacer es reclamarle con quien debe estar. Los celos son una fuente de conflicto y sin duda pueden ocasionar que la relación termine. Trabaja en tu seguridad y entenderás que esas preocupaciones no tienen ningún fundamento.
Número 5 Eres muy crítico. Tienes una idea muy estricta de cómo deben ser tus amigos desde la forma en que visten hasta las decisiones que toman diariamente. Si uno de ellos te cuenta alguno de sus problemas empiezas a cuestionarlo en lugar de preguntarle cómo lo puedes apoyar. No critiques cada aspecto de su vida porque ya no querrá abrirse emocionalmente contigo una amistad no funciona de esa manera. Tienes que tratar de entenderlos porque todos cometemos errores. Eso sí ofrece críticas constructivas siempre y cuando sea necesario.
Número 6. No socializamos el no tener amigos no necesariamente se debe a una imperfección de tu personalidad. Más bien puede ser que no te has dado la oportunidad de conocer a personas con quienes disfrutas pasar el rato. Si ese es el caso crea esas oportunidades en base a tus intereses y actividades diarias. Pero más importante tienes que estar dispuesto a iniciar una conversación con esa persona que por el momento consideras un extraño porque quién sabe esa plática podría convertirse en una amistad que dure para toda la vida.
Publicar un comentario
0 Comentarios